lunes, 17 de agosto de 2009

Arañas Fritas

Un vendedor de arañas fritas posa con una araña mientras espera a sus clientes en la estación de autobuses de Skun, en la provincia camboyana de Kampong Cham, al este de Phnom Penh.



Diez arañas freídas en abundante aceite y aderezadas con ajo cuestan dos dólares. Los arácnidos, del tamaño de un puño, son crujientes por fuera y saben dentro a pollo frío y viscoso.

lunes, 10 de agosto de 2009

El el Kopi Luwak "café más caro del mundo procede de excrementos"

El café más caro del mundo, el Kopi Luwak, se vende en cafeterías de Nueva York por 40 dólares la taza, y la clave del precio, según expertos, está en su origen: los excrementos de la civeta, un mamífero de apariencia felina.

Alabado por su aroma con reminiscencias terrosas y su suave sabor, el Kopi Luwak proviene de las semillas de café que han sido ingeridas y defecadas sin haber sido digeridas, pero sí algo fermentadas por ese animal que habita en las selvas asiáticas.


Las semillas se recogen luego manualmente de las heces, se seleccionan y limpian cuidadosamente, y se tuestan como cualquier otro grano de café. Este proceso, que comenzó como algo primitivo y ha terminado por calar en los gustos más sofisticados, tiene lugar en las islas indonesias de Sumatra, Java y Sulawesi, así como en Filipinas, Vietnam y algunas zonas del sur de la India.

El Kopi Luwak se vende principalmente en Japón, pero en Estados Unidos son cada vez más los restaurantes que lo sirven. Los amantes de lo exótico ya lo compran por entre 100 y 300 dólares la libra (454 gramos) a través de sitios especializados de internet, que lo describen, y con razón, "como ningún otro café".


"Tiene un sabor rico y pesado, con toques de caramelo y chocolate. Es también terroso y mohoso. Tiene un cuerpo almibarado y muy terso", señalan los críticos del portal www.paradise-coffee.com. Análisis científicos del proceso apuntan que lo que da ese sabor único al Kopi Luwak es la fermentación parcial producida por los ácidos estomacales y las enzimas digestivas de la civeta, que sólo come los granos de mejor calidad, es decir, los más rojos y maduros.


Lo que es más, el científico de alimentos de la Universidad de Guelph en Ontario y "certificador" del Kopi Luwak Massimo Marcone descubrió, para su propia sorpresa, que los granos defecados por la civeta tenían menos bacterias que, por ejemplo, los granos controlados de café colombiano.

Según Marcone, esto se debe al cuidadoso proceso de lavado de los granos por quienes los recogen de las heces. El también llamado "café de caca de gato" fue introducido en EEUU por Mark Mountanos, de la empresa importadora M.P Mountanos y que estima la cosecha anual de este exótico producto en apenas 500 libras, lo que explica su alto costo.


"Es la bebida más rara del mundo", asegura Mountanos, quien supo del Kopi Luwak a principios de los años ochenta por medio de otro importador de café, Stephen Kahl, quien a su vez se enteró de su existencia por un artículo de la revista "National Geographic".


Es el extraño método de recolección del Kopi Luwak lo que deriva en su escasez. Muchos se preguntarán cuáles fueron las circunstancias que dieron con la primera taza de café civeta, o quién fue el primero al que se le ocurrió escarbar entre las heces del animal. Unos conjeturan que se trató de algún desempleado, y otros que fue alguien desesperado por algo de alimento o que simplemente descubrió que era más fácil recolectar los granos del suelo que de las copas de los arbustos.

Curiosamente, el Kopi Luwak no es el único producto de gourmet proveniente de "rutas poco comunes". En www.edible.com también venden café de semillas que han sido regurgitadas por comadrejas salvajes que habitan en algunos pueblos de Vietnam, y que tiene un sabor diferente, más fuerte y más achocolatado que el café civeta.

En Marruecos algunos campesinos alientan a las cabras a comer la fruta del Argán, un arbusto parecido al olivo, para luego remover las semillas de sus excrementos, molerlas y usarlas como aceite en la cocina, para masajes y como afrodisíaco.

Las comidas más asquerosas del mundo.

Una recorrida por las comidas tradicionales más feas y repulsivas de todo el globo.


Una de las cosas más lindas que tiene viajar es conocer, además de los lugares más interesantes de las diferentes ciudades, las comidas típicas de los países en cuestión. Pero no todos tienen ricos asados, abundantes pastas o pizzas que rebalsan de queso.


En algunos lugares es tradición comer cucarachas o gusanos y si bien para los argentinos eso es algo completamente extraño e imposible, para los habitantes de otros países no lo es.


Esta es la recopilación de las 10 comidas más asquerosas del mundo:


1. Larvas Tailandesas: En Tailandia se cuecen larvas como si de fideos se tratasen.

2. Escorpiones fritos:Esta comida es de lo más común en lugares como Vietnam o China.

3. Ratas: En Asia comer ratas es algo de lo más normal.

4. Balut: Se trata del embrión de un pato, muy comido en Filipinas.

5. Vino de arroz con ratones: Como si de un gusano (al mejor estilo mexicano) se tratase, a este vino de arroz (sake) le ponen ratones.

6. Escamoles:Son huevos de araña gigante que se comen cotidianamente en México.

7. Kopi Luwak: Se le llama comúnmente Café de Civeta, un animal asiático. Para hacerlo primero el mamífero se come los granos de café y después se los rescata de sus desechos.

8. Larvas de abeja: Las larvas de abeja son muy comidas en lugares como China. Se sirven grandes porciones y se consumen como primer plato.

9. Taco de grillo: En México se comen tacos de grillos como tradición, pero también se pueden hacer de gusanos u otros insectos.

10. Vino de serpiente: Así como existe el vino de ratones, también se crea y consume el de serpientes. También en lugares, sobre todo, asiáticos.

lunes, 3 de agosto de 2009

En China hacen sopas con Tortugas


El apetito de China por las tortugas, servidas en sopas o estofados, ha dejado a los ríos grandes y pequeños de toda Asia sin su población habitual.

Desde los noventa, las tasas de consumo se dispararon pues los nuevos ricos chinos han despilfarrado en carne de este reptil, asociada tradicionalmente con la salud y la longevidad.

Para que continúe en el menú, los importadores chinos han puesto sus ojos en las aguas de Estados Unidos donde abundan las tortugas. En la actualidad, cientos de miles de estos animales silvestres de agua dulce, principalmente de concha blanda y mordedoras, son enviadas cada año, desde los estados del sur de EU, a países de Asia, en especial China.

Esta fiebre ha alertado a los conservacionistas estadounidenses, quienes catalogan su recolección como “no sustentable”. Debido a la lenta tasa reproductiva de las tortugas, “retirar de un río incluso a unos cuantos adultos puede tener efectos durante décadas”, dice Jeff Miller, defensor de la causa conservacionista en el Center for Biological Diversity.
El año pasado, grupos de conservacionistas coordinados por este centro exigieron a Oklahoma, Texas, Georgia y Florida –estados que aún no reglamentan esta práctica– poner fin a la recolección con fines comerciales. La iniciativa ha tenido cierto éxito. Texas y Oklahoma suspendieron la captura de tortugas en terrenos públicos, y la prohibición podría extenderse a los privados. El centro trabaja en otra petición: inscribir hasta 12 especies de tortugas del sur en la lista de especies en peligro de extinción.

lunes, 27 de julio de 2009

Insectos y Gusanos, unas comidas curiosas en China.

De todos es conocido que en China se comen alimentos muy curiosos y que no en todos los países se consumen. Este tipo de alimentos a los que me refiero son los insectos y similares que son tremendamente populares en China y además son considerados en algunos casos hasta comida de lujo. Si viajas hasta China encontrarás una gran variedad de insectos, gusanos, entre otros para poder elegir.

miércoles, 15 de julio de 2009

Mujeres indígenas de La Palma, promueven la alimentación sana con pavo.

El grupo de mujeres productoras “La Palma” de Río Poblano, Coixtlahuaca, presentó con éxito la degustación de platillos de pavo natural, el cual conquistó el paladar de las autoridades, empresarios y público en general en conocido restaurante al norte de la capital oaxaqueña.

Con este lanzamiento, las productoras no sólo hacen realidad su proyecto de agregarle valor a la rica y nutritiva carne de esta ave, sino también generan empleos, ingresos y bienestar social para sus familias de esta comunidad considerada de alta marginación de la Mixteca.

Lo anterior fue informado por el director de Agroindustrias y Comercio Rural, Víctor Hernández Sánchez, quien asistiera en representación del titular de la Secretaría de Desarrollo Rural (Seder), Carlos Torres Avilés, a la degustación de este producto de máxima calidad.

El funcionario comentó que este producto innovador formará parte del portafolio de productos gourmet cien por ciento oaxaqueños, cuya empresa social contará con el respaldo del gobierno de Ulises Ruiz Ortiz para llevarlo a los mercados nacional e internacional.

Mujeres de la región Mixteca lanzaron su marca de pavos organicos en una degustación pública de platillos.

Reiteró que más de 600 productos oaxaqueños compiten ya en los mercados estadunidense, canadiense y europeo, con mejores condiciones de calidad, presentación y precio, mismos que cumplen con todas las normas de inocuidad y el gusto de los consumidores.

Por su parte, la representante de las productoras “La Palma”, Araceli Jiménez Martínez, indicó que el objetivo de este proyecto es incrementar a diario el consumo de pavo, mediante sus diferentes presentaciones, y demostrar que es saludable y económico su consumo.

“Comer pavo era solo en Navidad, pero nos hemos propuesto transformar esta carne en diferentes presentaciones artesanales, cuyos productos son elaborados con alta calidad para que los consumidores puedan disfrutar simultáneamente de varias opciones”, explicó.

Entre la gama de platillos a elegir de este producto presentaron pechuga de pavo al natural, medallones de pechuga, arrachera marinada, carne molida, chorizo de pavo, pavo ahumado, pierna y piernita natural que conquistaron el paladar de los comensales invitados.

lunes, 6 de julio de 2009

Insectos comestibles

La entomofagia (consumo de insectos) en nuestro país es una práctica que se remonta a la época prehispánica.

Esto se documenta en el Códice Florentino, escrito por FrayBernandino de Sahagún, en donde se describen 96 especies de insectos comestibles, las cuales aún se consumen. Hoy día se han contabilizado 504 especies de insectos comestibles en la República Mexicana, y eso que sólo se han explorado parte de los estados del centro, sur y sureste del país. Chinches, pulgones, libélulas, gusanos de maguey, escarabajos, hormigas, abejas, chapulines, jumiles... en fin, la lista es tan grande como el número de personas que los rechazan para comerlos sin haberlos probado... ¿Usted se atreve?

Sobre insectos ¿Sabía usted que de cada diez animales, ocho son insectos?

Esto significa que, numéricamente hablando, son el grupo animal predominante sobre la Tierra.

Sin embargo, estas cifras son meras aproximaciones porque, a decir de los expertos, el número total de especies de insectos es casi imposible de cuantificar.

Los insectos tienen 350 millones de años sobre el planeta, se han adaptado a los cambios geológicos sufridos por la naturaleza, tienen un potencial reproductivo enorme (si los descendientes de una sola pareja de moscas sobrevivieran durante el transcurso de un año, formarían una hilera que abarcaría la distancia de la Tierra al Sol) y podemos encontrarlos en casi cualquier rincón del mundo.

Ante la magnitud de este recurso natural renovable, la humanidad no puede menospreciarlo.

Para conocer más sobre el tema, resulta imprescindible una visita a la doctora Julieta Ramos-Elorduy, investigadora del Instituto de Biología de la UNAM, pionera en el estudio de insectos en nuestro país. Hace 25 años, la doctora inició la labor de investigar y documentar la diversidad insectil existente: “Empezamos a estudiar a los insectos en lugares de México que eran considerados de mala alimentación, bajo la premisa de que los pobladores los consumían como último recurso, pero después nos sorprendimos al ver que no era así: la gente los consume por gusto, por tradición (heredada de padres a hijos, con el ejemplo), por su abundancia y porque los califican de limpios, sabrosos y nutritivos”.

En un principio, la doctora Ramos- Elorduy encontró que era muy difícil obtener información de los habitantes, entre otras razones, por resistencia a compartir lo suyo, por pena o porque a veces ni siquiera los conocían como insectos, sino como “animalitos”.

En el mundo existen cerca de 1,681 especies de insectos aptos para la alimentación, lo que significa que los mexicanos contamos con casi una tercera parte de ellos. A pesar de lo anterior, y de que México es uno de los principales países con tradición en el consumo de insectos(sobre todo en las zonas rurales), hay otros países en los que estos diminutos animalitos encuentran más aceptación; por ejemplo, en algunas escuelas estadunidenses, un día a la semana, los insectos forman parte del menú, mientras que el ejército del mismo país contempla de manera importante a los insectos dentro de su manual de supervivencia.

En países como Zambia hay toda una reglamentación para la recolección, cultura. El uso de los insectos con fines medicinales es una tradición que en América viene de tiempos prehispánicos, y que también existe en otros continentes.

En México, culturas como la zapoteca, la mixteca y la maya los utilizaban para aliviar enfermedades digestivas, respiratorias, nerviosas, circulatorias y óseas. El grillo prieto de Veracruz, por ejemplo, se usa para combatir la avitaminosis; las hormigas mieleras para la fiebre, y los jumiles se utilizan como anestésicos y analgésicos.

A la fecha, en México se tienen registradas 252 especies para curar enfermedades en el área rural.

El aspecto nutrimental A muchas personas los insectos les causan repulsión y asco. Esto resulta paradójico si tenemos en cuenta que tal vez los insectos son las criaturas que mejor se alimentan: son los consumidores primarios de la cadena alimenticia animal, ya que se sustentan de las plantas (las primeras formadoras de energía a través de la fotosíntesis) y después sirven de alimento para otras especies, es decir, comen el alimento de primera mano, algo que no podemos decir de las reses, los puercos o las aves, tan comunes en nuestra alimentación diaria.

Los insectos contienen sales minerales, algunos son muy ricos en calcio, albergan vitaminas del grupo B y son una fuente importante de magnesio; además, en estado de larva, proporcionan calorías de gran calidad, ya que están conformadas por ácidos grasos poliinsaturados que no hacen daño al hombre.

Según la doctora Ramos Elorduy, la deficiencia más preocupante en la dieta del mexicano son las proteínas, y son éstas la principal aportación de los insectos a la alimentación: mientras que100 gramos de carne de res contienen de 54 a 57% de proteínas, 100 gramos de chapulines, por ejemplo, contienen de 62 a 75%.

"Las proteínas son las reparadoras y constructoras de las células, tejidos y órganos del cuerpo; además, intervienen en el funcionamiento del sistema inmunológico que nos protege de las enfermedades... Los insectos aportan no sólo una gran cantidad de proteínas, sino que incluso pueden llegar a superar la calidad de las que proporcionan el pescado, el pollo y cualquier otra fuente proteínica", Todos los años, el lunes siguiente al día de muertos, las comunidades cercanas al cerro del Huixteco, en Taxco, lo escalan para celebrar el día del “jumil sagrado”. Allí, los pobladores buscan jumiles, se los comen y los reverencian.

La creencia popular dice que estos insectos son los centinelas que guardan la población, y los únicos que se pueden comunicar con Dios, pues son la reencarnación de sus antepasados. Entre los pobladores de estas comunidades es muy común escuchar la pregunta “¿Trae familia?”, para saber si alguien lleva jumiles.

El jumil sagrado señala la doctora Julieta Ramos Elorduy. Las proteínas son el principal elemento de que se constituyen los músculos, la piel, el pelo, las uñas y los órganos internos; en contraparte, la deficiencia proteica provoca anomalías del crecimiento y desarrollo de los niños; en los adultos da lugar a la pérdida de resistencia, debilidad, depresión, mala cicatrización y una recuperación lenta de las enfermedades.

Por tanto, los insectos pueden constituir una muy buena opción alimentaria no solamente por su contenido de proteínas y abundancia en la naturaleza, sino por otras tantas ventajas: su digestibilidad es elevada, son fáciles de capturar y sin necesidad de refrigerarlos se conservan en buen estado.

Además, no pierden su valor nutritivo, puesto que por sí mismos generan sustancias antibióticas que los protegen mientras están vivos y, una vez capturados, no permiten su descomposición si se conservan en seco.

Lugar de consumo Algunos insectos comestibles

Piojos: Oaxaca.
Chinches: Morelos, Edo. de México, Hidalgo, Veracruz, Guerrero, Puebla, San Luis Potosí, Jalisco, Oaxaca, Querétaro. Pulgones: Puebla, Morelos, Guerrero, Hidalgo.
Escarabajos: Hidalgo, Tabasco, Guerrero, Veracruz, Edo. de México, Oaxaca, Puebla, Chiapas, Nayarit, D.F.
Mariposas: Oaxaca, Puebla, Hidalgo y D.F. Moscas: Edo. de México y Nayarit.
Hormigas, abejas: Oaxaca, Puebla, Edo. de México, D.F., Chiapas, Hidalgo.
Avispas: Guerrero, Michoacán, Veracruz, Yucatán.
Termitas: Michoacán. Libélulas: Sonora y Edo. de México.
Chapulines: Oaxaca, Veracruz, Tabasco, Campeche, Yucatán, Morelos, Puebla, Guerrero, Michoacán, D.F.
Gusano rojo de maguey: Oaxaca, Edo. de México, Hidalgo, D.F.
Jumiles: Guerrero, Oaxaca, Morelos, Tlaxcala, Hidalgo.
Escamoles: Hidalgo, Edo. de México, D.F., Tlaxcala, Nuevo León, Michoacán.

Una suntuosa tradición Actualmente, en las zonas urbanas de nuestro país es difícil encontrar lugares que ofrezcan insectos como parte del menú, y ni hablar de encontrarlos en las tiendas de autoservicio o centros comerciales.

Para los habitantes de las ciudades, los insectos se han convertido en un platillo de lujo que se encuentra en restaurantes especializados que los ofrecen como una atracción turística. Quien desee deleitarse con tan minúsculos manjares tendrá que estar dispuesto a pagar $ 800 por un kilo de gusanos blancos de maguey o por un kilo de escamoles (el caviar mexicano), o de $ 180 a $ 250 por un kilo de chapulines.

Pero, para que un alimento sea consumido por la mayoría de la población, se necesita que éste se halle al alcance de todos. “Esto podría lograrse si los insectos se cultivaran y comercializaran en grandes cantidades”, opina la doctora Ramos Elorduy, creadora del recetario para preparar insectos Creepy Crawly Cuisine, editado en Estados Unidos. “Debido a la gran importancia que tienen los insectos, hemos desarrollado la tecnología necesaria para poder comercializarlos, pero hasta el momento no se han generado esfuerzos gubernamentales ni privados que deseen invertir en ello”.

Sin embargo, en los mercados populares de casi todo el país, aún podemos encontrar insectos comestibles a precios muy accesibles, que varían entre $ 20 y $ 50 pesos la "medida”. hábitat de muchas de las especies insectiles.

El consumo de insectos envenenados, en grandes cantidades, empezó a causar graves problemas de salud, por lo que la gente comenzó a abandonar este hábito.

Además, a las compañías transnacionales dedicadas a la fabricación de insecticidas les interesa que la imagen del insecto sea cada vez más negativa, porque sus productos les generan ganancias exorbitantes”, afirma la también autora del libro. Los insectos como fuente de proteínas en el futuro (editorial Limusa). Pero los insecticidas no son los únicos enemigos de los insectos; la doctora Ramos Elorduy considera que la televisión, los comics y las películas han colaborado de manera determinante para que la gente asocie la palabra insecto con imágenes negativas: “Todos los monstruos, todos los malditos, las máquinas diabólicas son insectos, caminan como los insectos y tienen la resistencia del insecto; no ven sus cualidades.

Sin embargo, dadas las numerosas cualidades de los insectos, es lógico pensar que intervendrán cada vez más en la alimentación humana, pues son muy sabrosos y representan una parte importante de nuestra cultura culinaria”, concluye nuestra entrevistada.

De fobias y difamaciones Comunidades de Tepic, Nayarit, y de Ixmiquilpan, en Hidalgo, tienen la costumbre de consumir larvas de mosca, o como ellos les dicen, “gusanos del queso”. En hojas de plátano envuelven un pedazo de queso que dejan reposar durante un lapso de 4 a 5 días; pasado ese tiempo, en el queso se desarrollan larvas de mosca, lo cual indica que ya está listo para degustarse.

Esto, que a primera vista parece desagradable, desde hace muchos años es una práctica común en países europeos como Italia y Francia y en muchos otros lugares del mundo.

En 1940, con el surgimiento de los insecticidas, el consumo de insectos disminuyó considerablemente: “Insecticidas como el DDT llegaron a contaminar el 100 gramos de carne de res contienen de 54 a 57% de proteínas; 100 gramos de chapulines contienen de 62 a 75%.